La armonía en la letra no solo es dejarle sonidos hermosos al
texto, tampoco es, solo observar la rítmica, y mucho menos olvidarse de incluirla.
Cuando queremos dejar armonía debemos incluir lo mucho que existe también en el
sentido literal. También la armonía del arte se ve o escucha, o percibe, en las
deconstrucciones que puedan inspirar para cambiar o para dejarlas como
evidencia de lo que somos como especie.
Todos debemos involucrar un todo de la poesía en nuestras
vidas, aunque no la escribamos. Aunque no hagamos poemas es importante saber
desmenuzar un texto, en especial en los complejos textos de los letrados. Pero
los que hacemos poesía, debemos involucrar la información que fluye en la poética,
para en cambio procesar las formas y las anti formas, como los estilos, las
especies, las subespecies, las corrientes, y dejar de plano un legado si no
diferente a los que vienen, una obra de mayor valía que las nacidas de los aglomerados
inconscientes.
Verbigracia, no puede estar el ente en conflicto con su
propio cuerpo, al construir con cualquier estructura o verso en tendencia, y
decir que una mano es sonetista u otra versolibrista. La creatividad está en
cualquiera de las formas.
Los adeptos al estilo viejo o nuevo deberán sentirse libres
al tomarlo para hacer su obra, pues al conocer las formas, pueden inventarse
otras y crecer para no estancar la creatividad, como lo que experimenta la
actualidad, al crearse sectas o túneles sin salida, que solo son eso, un camino
para ahogar la creatividad.
Toda la información académica que exista puede influir y ser
desarrollada sin el agobio de la crítica mundana o divagante que llevan los
adeptos a cualquier estilo.
Aquellos que desechan sin estudiar el poder y la fortaleza
que tiene la literatura relacionada, solo se están negando un amplio
conocimiento. Leer poesía representa
buscar la forma de decodificar al poeta, pero también observar la técnica, la inventiva, las figuras literarias. La contundencia
tropológica.
El lenguaje poético puede estar siempre en cualquier clase de
verso, tal cual sea libre o neoclásico. No se puede desechar la tecnología que
tiene sus bases en la ciencia descubierta en el pasado. Tampoco se puede
desechar la palabra estilizada, que tuvo mucha mas lejana aparición.
Ultrabardismo es la corriente que sostiene el uso de todos
los recursos académicos, de costumbre y de nueva inventiva, para crear la
poesía del futuro. Denigrar nuestros orígenes es romper las raíces para dejar
de florecer. Al contrario, descifrarlos significa fortalecernos.
Si analizamos los versos de los poetas que circulan por el
mundo, encontraremos en los poetas de verso clásico o neoclásico, algún verso
libre, algún verso blanco, como algún desacato de las reglas. Si vamos a los
poetas del verso libre, encontramos muchísimos versos clásicos o neoclásicos
corriendo a voz alta para ser destacados. Entonces he ahí la evidencia,
mientras con verdaderos asechos los críticos casi encarnizados le dan la
estocada al uno, el otro debe morderse la lengua para no pasar por esos tamices,
que solo separan las harinas de sus intereses.
Mi tesis sostiene que incluso los que no supieron nada de
poesía, respecto a medida, ritmo, o consonancia, en algún momento, dejan una
estrella en sus poemas, al colocar con inconciencia un verso medido, rimado, o
con ritmo grecolatino preestablecido.
Si en el mundo existe algún poeta que no tenga un verso de cualquiera
de las vertientes como el neoclásico o el libre, tendremos que deciros que su
obra es de otro mundo.
He buscado en varios poetas de raigambre versolibrista, y he
visto, sus versos clásicos sin buscarlos con lupa. Eso me da la razón para
dejar las hipocresías o los desconocimientos al desnudo, y decir con la fortaleza
de la sinceridad, que debemos involucrar el pleno estudio para poder dejar
nuestro mejor legado.
Solo se inventa si se necesita, esa necesidad se puede solucionar
cuando el conocimiento nos ha llegado.
Yo practico el ultrabardismo…
Memorias Ajenas es una novela que relata historias, intrigas y costumbres
poniendo el dedo en la llaga. Donde un viejo escritor recibe el encargo del
mayor de los traficantes de la zona para escribir un libro. Ahí encuentra
heridas y sombras de vidas desordenadas que dejan lecciones impresionantes. Los
pasajes románticos están poblados de escenas eróticas y corrupción. Los móviles
de muertes y asesinatos se tejen entre los personajes que se ven inmiscuidos en
sus amenazas y guerras actuales. Hay quienes están entregados a frenar la
deconstrucción social combatiendo la corrupción en una forma frontal; como hay
páginas pintadas con historias y cuentos lejanos, para calmar el impacto de las
tragedias.